lunes, 18 de julio de 2011

Como piezas de rompecabezas...

A veces siento que algunas experiencias de la vida fueran como un juego de rompecabezas, el cual tratas de armar con mucho cuidado, ya sabes, tratando de embonar cada pieza en su lugar, cuidándolas que no se muevan y una vez que ya casi lo tienes armado comienzas a sentirte moderadamente feliz, porque de eso se trata el juego, ¿o no? de ármalo, aunque algunas veces las piezas parecieran no querer embonar, lo cual aumenta gravemente tu frustración y las empujas con fuerza para que se queden pero no lo hacen, pero finges que si para terminar más pronto, y eso no es lo peor, cuando te descuidas por un momento accidentalmente se te cae o alguien lo mueve haciendo que todas las piezas queden dispersas por doquier, la primer reacción es gritar de coraje y porque no, supongamos que fuera uno de esos rompecabezas de más de 1,000 piezas hasta lloras de impotencia por no haber podido detener lo sucedido, es imposible olvidar todo el tiempo y esfuerzo invertido lo cual desde este punto pareciera haber sido una total pérdida de tiempo. Pero una vez que respiramos profundamente y nos encontramos más tranquilos, optamos por levantar las piezas, es entonces que observamos que algunas de ellas quedaron unidas, lo cual te devuelve un poco la esperanza y el ánimo para volver a retomar el proyecto, pero claro la experiencia anterior también te ha enseñado que debes ponerlo en un lugar más seguro. Conforme reinicias te das cuenta de que te resulta más fácil porque ya sabes en donde van la mayor parte de las piezas, y no solo eso, todo embona mejor gracias a que ya has adquirido la experiencia por el intento anterior la cual ha agrandando más tu visión, incluso ves piezas que antes no le hallabas ni la forma. Una vez concluido te sientes bien contigo mismo por haber vuelto a intentar. Lo importante es no desistir, aunque parezca que todo está arruinado, siempre se pueden volver a rearmar las cosas y el resultado depende del empeño que hayas puesto en ello. Entonces todo pareciera recobrar el sentido una vez más.

lunes, 11 de julio de 2011

Agradecimiento ...

Esta entrada es para darles las gracias por sus bellos comentarios y haberse suscrito a mi blog, sinceramente se los agradezco y me alegro que les hayan gustado mis locuras, esto me motiva a seguir escribiendo. Son una luz en mi camino.

Les deseo Paz y mucho Amor.

Atte. Claudia Sánchez.

miércoles, 6 de julio de 2011

Me detuve por un momento...



Después de vivir ese día tras día, me detuve por un momento, un solo y breve instante para observar y tratar de entender lo que a mi alrededor gira, este mundo en el cual vivimos y convivimos sin realmente verlo.
Miré personas corriendo, caminando, hablando, jugando, trabajando, descansando, riendo felices, riendo por compromiso, a veces solo riendo sin motivos, sufriendo a la vista de todos, sufriendo a solas y en silencio, dudando de sus vidas, de sus decisiones, o sintiéndose muy seguros de ellos mismos en sus acciones. Si observas bien, puedes sentirlos, incluso escucharlos mientras están inmersos en sus más profundos silencios.
Puedes verte a ti mismo caminando junto a ellos, a veces  ni te das cuenta que son ellos quienes caminan junto a ti. Otras veces asumes sus presencias en tu vida, pero ya desde hace tiempo caminas solo y ni te habías dado cuenta, quizás por la inercia de la rutina de eso que es la vida.
Algunas personas se convierten en luz para otros en sus caminos, algunas otras se convierten en sombras de sí mismas o sombras para otros.
Algunos intentan vivir sus vidas, otros simplemente viven la vida de otros.
Todos quisieramos ser luz e iluminar el camino, este camino que es largo, a veces corto, especial, mágico y maravilloso, pero uno que otro día también triste y doloroso.
He conocido personas que son luz, una luz esplendorosa, las cuales llegan a tu vida y te marcan para siempre con su sinceridad, con su amor, con sus tristezas y sus sonrisas, pero también he conocido personas que no tienen luz, se presentan ante ti fingiendo ser una lumbrera, pero al paso del tiempo por más que buscas en ellas, nunca ves su brillo, ni sientes de sus almas el calor que solo proviene del corazón, son personas vacías que se inventan una vida que creen que les hace falta para que las ames, las admires, pero que es falsa.
Así gira todo alrededor cada día, tal vez te des cuenta, o tal vez solo creas que esto es pura fantasía, pero convivimos con ese mundo de personas día tras día, esas personas se sientan junto a nosotros, caminan junto a nosotros, comen con nosotros, pero creo que eso de alguna manera ya lo sabiamos.
Siempre hay que intentar ser una luz para las personas, marcar con amor sus vidas. Amar significa ser vulnerable, aunque eso a veces nos intimida, nos atemoriza, algunas veces incluso nos lastima.
Si las personas te invitan a entrar en sus vidas, ilumínalas siempre con una sonrisa, si no te invitan o no son buenas personas,  deséales mucho amor en sus vidas, apártate pacíficamente, que la amistad es bella como el amor porque son voluntarios, estos nunca pueden, ni deben ser obligados.
Todos los seres humanos tenemos momentos buenos y momentos malos, tal vez no siempre podamos sonreír a los demás, pero eso no significa que no te importen, no los ames, o no los necesites, quizás, solo hubo un mal día en el hogar o en el trabajo.
 En la vida aprendemos de todo y de todos, conocemos personas buenas y otras que no lo son tanto, pero debemos convivir cordialmente dentro de lo que cabe los unos con los otros.
Constantemente buscamos en nuestro interior el valor suficiente para decirles a aquellas personas que nos dañan que se detengan porque nos lastiman y el valor para tomar acciones y alejarnos de ellas. También buscamos valor para decirles a las personas que nos importan, que las amamos y nos preocupamos por ellas, aunque a veces sin darnos cuenta, nosotros mismos no dejamos que otros nos lo digan cuando encuentran el valor para confesarlo. Siento que la mayoría de los seres humanos, necesitamos de vez en cuando escuchar que somos amados, ya que siempre el amor y la amistad en la vida son bienvenidos y muy gratos.