viernes, 21 de septiembre de 2012

"A solas conmigo..."




Mientras conducía en la carretera por la orilla de una bella ensenada, decidí detener el auto y admirar ese bello paisaje, algo dentro de mí lo deseaba con vehemencia. No me fue difícil encontrar un lugar seguro para estacionar el auto, y me decidí a vivir esta maravillosa experiencia. El lugar se encontraba solitario y debía caminar solo un poco hacia abajo para llegar a la orilla y así poder observar el bello mar que frente a mí se encontraba, tuve cuidado de los primeros metros que estaban llenos de piedras algo resbaladizas, y ya que iba de bajada debía ser en
extremo equilibrada para no trastabillar.
Conforme avanzaba el suelo iba cambiando, ya no solo eran rocas y tierra, comenzaba a haber toda clase de plantas verdes que le daban al lugar un aspecto fresco y totalmente hermoso. Camine entre arbustos e hice una veredita hasta que llegué a la orilla. Me encontraba en lo alto y el majestuoso mar debajo y al frente de mí, se veía tan tranquilo y azul que no me alcazaba la vista para admirar el resto de la ensenada, tenía que girar la cabeza hacia ambos lados para poder observar el todo y entonces allí, frente a aquel paisaje, decidí descansar un poco y me senté con las piernas cruzadas y decidí hacer meditación, inspire profundamente y cerré los ojos unos breves instantes para escuchar aquella tranquilidad mientras inspiraba y exhalaba. Esto fue lo que escuche y sentí en el silencio:
Gaviota, viento tocando las plantas a mí alrededor, el dulce vaivén de las olas como un susurro, auto a lo lejos por la carretera, una abeja volando cerca de mí, el cálido sol tocando mi piel, las pequeñas piedras donde me senté y el viento con olor  y sabor a mar, la tranquilidad de saberme parte de tan maravillosa y
sencilla experiencia.
Abrí los ojos después de algunos minutos, aunque en el fondo realmente no quería, todo se sentía tan pacífico y armónico, pero al hacerlo fue como si fuese la primera vez que mi ojos pudieran ver los colores, recuerdo que eran tan brillantes que ya no estaba tan segura de que todo aquello fuera real. No quería que nada alterará aquella escena, ese bello regalo de Dios y de pronto una inmensa carga de energía se apoderó de mi haciéndome sonreír y la alegría de saberme viva medesbordó y me sentí afortunada de tener ese momento para mi espíritu, para mi alma, para mi corazón. Di gracias a Dios por permitirme la experiencia y me despedí apropiadamente, caminé hacia mi auto y continué con mi viaje hacia una nueva experiencia.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

"El hombre misterioso..."



El día transcurre totalmente ordinario, no hay ninguna novedad, sigo aquí dando información en este módulo de atención al público, regalando sonrisas a los extraños, quizás me recuerden, quizás no, tal vez vuelvan, tal vez no, todo continua sin detenerse, hasta que un leve escalofrío recorre mi cuerpo sacándome de la monotonía sin fin, un hombre alto y bien vestido se acerca, me obsequia una dulce y larga sonrisa a la vez que me pide información sobre una oficina, y no puedo evitar sentirme algo extraña, pero no es porque él sea muy atractivo o algo así, siento algo sobre  su presencia que me inquieta, una voz interior me dice, él es diferente, porque? No lo sé, solo lo siento. Él me observa disimuladamente mientras le doy la información que me solicitó y me da las gracias y se marcha. Así comienza una cadena de visitas, unas veces para preguntar algo, u otras ocasiones solo me saluda con una sonrisa a lo lejos, lo sé porque cada vez que pasa ese escalofrío vuelve cuando pasa frente a mí. Necesito sabe porque esta sensación cada vez que se acerca.

Hoy es otro día ordinario cuando de pronto la sensación vuelve y no puedo evitar sentir algo de tensión, le busco rápidamente entre la multitud de personas que se encuentran a mi alrededor, pero no hace falta porque ya esta frente a mi y me pregunta la hora amablemente, veo el relój y son las 3:11 p.m. me da las gracias y se despide agitando su mano mostrándome la palma, nerviosa veo que la palma de su mano es lisa, no tiene ninguna línea, me mira directamente a los ojos y se retira lentamente, se ha dado cuenta que vi su mano. Mientras él se marcha, pienso dentro de mí que tener la mano así no es normal, ¿quién es ese hombre? ¿O qué es? Preguntas que no me atrevería a formularle, pero por hoy fue suficiente.

De nuestro, otro día ordinario transcurre y espero ansiosa a que se vuelva extraordinario si lo veo otra vez, pero algo de mi teme saber más sobre él, pero hoy no siento nada, quizás mañana si venga o quizás no, pero quiero ver sus manos una vez más.
 
 

domingo, 15 de abril de 2012

Gracias...




Aunque quisiera, no podría nunca alejarme de ti
Eres todo en mi vida ahora
Desde que me levanto en las mañanas hasta que me acuesto a dormir por las noches
Estas en todas partes, recordándome que existes
Cada respiración, cada movimiento, cada palabra que pronuncio, allí estas.
No podría olvidarte aunque quisiera
Porque de Ti he aprendido todo lo que sé
Y me sigues enseñando
Y siempre que tomo una decisión, eres Tú quien me guía
Todo lo bueno y lo malo que me pasa
Sucede porque tú lo permites para que yo aprenda, para que cumpla mi destino.
Siempre me guías por el camino correcto, aunque reconozco que yo misma me esfuerzo a veces para ir por el camino opuesto.
Cometo errores como cualquier ser humano, pero tú siempre me cuidas, me reprendes con el amor que solo  Tú puedes dar, ese amor que es incondicional.
Algunas veces sufro al no entender porque no me das lo que yo deseo, pero te agradezco que así sea porque de esa forma aprecio mejor lo que tengo, y sé que lo haces por mi bien.
Me has bendecido con una gran mamá y una bella familia y aunque no siempre los valoro como merecen, tú te encargas de recordarme lo que realmente importa.
En mis momentos de alegría, de tristeza, en mis momentos de dudas o de temor, siempre estás allí dándome valor y tu protección.
Y te escribo esto con mucha emoción, porque justamente hoy, me diste las palabras que necesitaba escuchar este triste corazón, sabías exactamente que palabras decir, tan llenas de sabiduría y amor, me ayudaste a aceptarme tal como soy, y me mostraste lo valiosa que para ti yo soy.
No me dejes alejarme nunca de ti, no me dejes cometer ese gran error y trataré mi buen Señor cada día de mi vida ser mejor, pero no lo lograré sin tu perdón y comprensión.

 “Gracias Dios Padre por tu gran amor”.

jueves, 26 de enero de 2012

"Favor De No Tirar Basura"




Salí algo tarde de casa por la mañana, con apenas 15 minutos para llegar a tiempo a mi trabajo, cuando normalmente son 25 minutos de trayecto, eso significaba que debía apresurarme en todo, usualmente cuando me pasa esto procuro irme a buena velocidad, sin dejar de respetar las señales de tránsito, y por supuesto a los demás conductores y uno que otro transeúnte, pero esta mañana debía hacer una especie de tiempo record para llegar a la hora, y lo más importante que mi jefe no me regañara, pero a veces todo parece ponerse en tu contra, te topas con todos los semáforos en rojo,  conductores que justo este día decidieron que debían viajar a la velocidad de las tortugas, calles cerradas por reparaciones que te obligan a rodear por otro camino que hace más largo tu trayecto, en fin, toda una faena, pero no podía culpar a todo el mundo de mi situación, una que yo misma me había provocado por no salir a tiempo de casa, y en medio de toda aquella locura matutina, iba manejando como toda una psicótica sin apenas percatarme de el mundo que lentamente giraba a mi alrededor, de pronto decidí adelantarme a un vehículo por la derecha  cuando frente a mis ojos vi a un hombre aproximadamente de la tercera edad que caminaba cerca de la acera, sobre el asfalto donde transitaban los autos, como si fuera a cruzar la calle pero siempre cerca de la acera, por un minuto voltee a verlo, sostenía un letrero con sus manos cerca de su pecho, lo tuve frente a mi solo un breve instante y alcance a leer lo que el letrero decía: “Favor de no tirar basura, mantén limpia tu ciudad….” y algo más, pero dadas mis prisas no alcance a leer, pero creo que no hizo mucha falta. Seguí adelante manejando pero mantuve contacto visual por el retrovisor de mi auto hasta que perdí a este hombre de vista. Esta persona se había levantado temprano para hacer un llamado a la sociedad para mantener limpia la ciudad donde vivimos, nadie lo estaba obligando, se veía que él había elaborado con pintura este letrero, solo decidió salir a caminar por esa gran avenida dando un mensaje que espero mucha gente haya visto, me mostro que tal vez solo sea como un grano de arena su acción, pero ese hombre despertó para hacer una” pequeña diferencia” en el mundo, si tan solo todos pensáramos un poco más como este hombre, sería una “gran diferencia” para hacer nuestro mundo un mejor lugar donde vivir. Yo iba de prisa pero recibí el mensaje, estoy segura de que tal vez otras personas ni siquiera voltearon, pero yo si estoy de acuerdo con él y lo transmitiré a todas las personas que pueda, es algo que todos sabemos que debemos hacer, pero hay que ser honestos, muy pocos lo llevan a cabo, es muy triste ver aun personas que tiran botellas, papeles en la calle y todo tipo de cosas sin importarles su medio ambiente, dando un mal ejemplo a las nuevas generaciones. Me puse a pensar en que este pequeño gesto lo puede llevar a cabo cualquier persona que tenga una buena razón en su corazón, y mañana levantarse temprano para hacer una gran diferencia en el mundo. Imagina que mensajes se podrían escribir que toquen los corazones de las personas, y que cada persona hiciera esta labor un día, y mañana otra persona, y mañana otra, un mensaje de paz y amor diferente cada día. ¿No sería grandioso hacerlo? El mío hoy es: “Ama y respeta a tu prójimo, pero sobre todo llénate de la luz del Amor de Dios”