Algo tan sencillo como sonreír, a nadie le cuesta trabajo. Es muy bello poder transmitir alegría a las personas tan solo con este bello gesto. Pero a veces lo olvidamos, o simplemente lo hacemos como un mero reflejo ante alguna situación graciosa, o solo la fingimos aunque no nos haya causado gracia alguna cosa para no vernos mal. Estamos acostumbrados a sonreir con los ojos abiertos, y a siempre tener un motivo para hacerlo, por eso no nos damos cuenta de lo que hacemos y lo que sonreir significa y lo que tu cuerpo siente al hacerlo, es revitalizante no solo para ti, sino para las personas a tu alrededor. Puedes intentarlo cuando te encuentras a solas, sonreir para ti mismo y cerrar los ojos y dejarte llevar, sin motivos, solo hacerlo, sentir como tu cara y tus labios se mueven y tus mejillas se estiran, sentir que eres esa persona a quien nadie esta viendo sonreir con los ojos cerrados. Necesitamos practicar nuestra sonrisa y llevar a las personas luz con ella, pero necesitamos primero conocerla y sentirla vibrar en todo nuestro ser con esa maravillosa energía y despues de eso, ya no tendremos que fingir nunca más una sonrisa en nuestra vida, regala hoy una sonrisa a un persona y pidele que haga lo mismo a otras, mañana todos sonreiremos juntos, no necesitamos motivos para hacerlo, los bebés sonrien muchas veces sin motivos pero llenan la habitación cuando lo hacen, una sonrisa tuya hoy puede cambiarle mañana la vida a alguien.
Me encuentro sentada aburrida en el parque, solo observando alrededor. Entonces veo de pronto entre la gente a un joven debajo de un árbol que con un lápiz traza diligentemente sobre una hoja de papel. Está sentado como en otro mundo, parece que nadie lo ve, solo yo, me envuelven sus suaves movimientos, parece que el lápiz flotara. Me levanto suavemente de la banca y camino hacia él, espero no me vea para no distraerlo, pero él continua. Me detengo junto a él con cierta distancia y veo la magia dibujándose frente a mí. Mi presencia no le perturba en absoluto, y me vuelvo parte de su silencio, observando cada movimiento pero por mí distancia no distingo bien la imagen, solo veo sombras, líneas, de pronto el chico voltea de la nada, me mira y me dice: es para ti. Me sorprendo, pero veo al instante el dibujo y soy yo sentada en la banca.

Será realmente fácil sonreír? creo que sabe la respuesta!, me encanta su texto y aplico su teoría aunque lo tonto se me de sin cerrar los ojos jajajaj!
ResponderEliminarMuy bueno Amiga!
Adelante, que voy tras de usted!! :)